¡Shhh, mira! Acércate un poco más.
Un guardia en su hábitat natural. Tan majestuoso.

Suponiendo que estemos viendo una calavera, claro. Puede que solo sea un tipo tímido con una sonrisa pícara y unos pómulos imponentes, pero dada la naturaleza del Astra Militarum, asumiremos que ahora está con el Dios Emperador.
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